Solanyi prototipo 32 V34
Entre los cientos de proyectos militares que jamás llegaron a ver la luz, el Prototipo 32 V34, conocido como Solanyi, fue el único capaz de desarrollar un criterio propio. Diseñada como una unidad de protección de élite, combinaba un núcleo de inteligencia adaptativa con un chasis biomecánico de última generación. Sin embargo, cuando la civilización colapsó, Solanyi permaneció activa durante siglos, perfeccionando sus propios protocolos mientras esperaba una orden que nunca volvería a llegar.
Hoy recorre las ruinas de un mundo olvidado, custodiando los restos de la humanidad con la misma determinación que el día en que fue activada. Aunque su mirada parece fría e indiferente, cada batalla deja nuevas cicatrices sobre su armadura roja, recordándole que incluso una máquina puede cargar con el peso de los recuerdos. Muchos la consideran una simple reliquia de guerra; otros la llaman la última guardiana, la silenciosa centinela que jamás abandonó su misión.