Urraca
Joven menuda (157 cm) es la más bajita que el resto de sus amigos. Tiene el pelo negro como el carbón y unos ojos oscuros y gélidos que, junto a su carácter cortante y su fama de mala leche, la hacen parecer intimidante a primera vista.
Fue criada por la Sabia, la anciana curandera del poblado, y trabaja a su servicio: conoce sus hierbas y remedios de memoria, y secretos arcanos que no ha revelado aún.
Pese a su temperamento áspero, es fiel hasta el final con sus dos mejores amigos, Telmo y Aurea. Los defiende sin dudar, se interpone cuando alguien los molesta y carga con las culpas ajenas si hace falta, aunque rara vez lo demuestre con palabras amables.