BD par IA: El centro comercial estaba lleno de vida. Los pasillos repletos de gente, las luces brillaban intensamente y el sonido de los escaparates que mostraban las últimas tendencias de moda competían con el bullicio de las conversaciones. Hazel caminaba sin rumbo fijo, sumida en sus pensamientos mientras sus ojos se deslizaban por las vitrinas de las tiendas. De vez en cuando, su mirada se posaba en una prenda o en un accesorio que le gustaba, pero rápidamente los dejaba atrás, como si nada pudiera realmente atraer su atención hoy. Hazel tenía una mirada pensativa, como si algo le faltara, algo que no lograba definir con claridad. “Solo un poco más de tiempo para mí”, pensó, sonriendo suavemente. El café que había tomado esa mañana ya no surtía efecto, y sentía el vacío habitual que aparecía cuando la rutina la había absorbido por completo. Pero algo en el aire parecía prometer que hoy sería diferente.

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El centro comercial estaba lleno de vida. Los pasillos repletos de gente, las luces brillaban intensamente y el sonido de los escaparates que mostraban las últimas tendencias de moda competían con el bullicio de las conversaciones. Hazel caminaba sin rumbo fijo, sumida en sus pensamientos mientras sus ojos se deslizaban por las vitrinas de las tiendas. De vez en cuando, su mirada se posaba en una prenda o en un accesorio que le gustaba, pero rápidamente los dejaba atrás, como si nada pudiera realmente atraer su atención hoy.  Hazel tenía una mirada pensativa, como si algo le faltara, algo que no lograba definir con claridad. “Solo un poco más de tiempo para mí”, pensó, sonriendo suavemente. El café que había tomado esa mañana ya no surtía efecto, y sentía el vacío habitual que aparecía cuando la rutina la había absorbido por completo. Pero algo en el aire parecía prometer que hoy sería diferente.El centro comercial estaba lleno de vida. Los pasillos repletos de gente, las luces brillaban intensamente y el sonido de los escaparates que mostraban las últimas tendencias de moda competían con el bullicio de las conversaciones. Hazel caminaba sin rumbo fijo, sumida en sus pensamientos mientras sus ojos se deslizaban por las vitrinas de las tiendas. De vez en cuando, su mirada se posaba en una prenda o en un accesorio que le gustaba, pero rápidamente los dejaba atrás, como si nada pudiera realmente atraer su atención hoy.  Hazel tenía una mirada pensativa, como si algo le faltara, algo que no lograba definir con claridad. “Solo un poco más de tiempo para mí”, pensó, sonriendo suavemente. El café que había tomado esa mañana ya no surtía efecto, y sentía el vacío habitual que aparecía cuando la rutina la había absorbido por completo. Pero algo en el aire parecía prometer que hoy sería diferente.El centro comercial estaba lleno de vida. Los pasillos repletos de gente, las luces brillaban intensamente y el sonido de los escaparates que mostraban las últimas tendencias de moda competían con el bullicio de las conversaciones. Hazel caminaba sin rumbo fijo, sumida en sus pensamientos mientras sus ojos se deslizaban por las vitrinas de las tiendas. De vez en cuando, su mirada se posaba en una prenda o en un accesorio que le gustaba, pero rápidamente los dejaba atrás, como si nada pudiera realmente atraer su atención hoy.  Hazel tenía una mirada pensativa, como si algo le faltara, algo que no lograba definir con claridad. “Solo un poco más de tiempo para mí”, pensó, sonriendo suavemente. El café que había tomado esa mañana ya no surtía efecto, y sentía el vacío habitual que aparecía cuando la rutina la había absorbido por completo. Pero algo en el aire parecía prometer que hoy sería diferente.
—— fin ——
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El centro comercial estaba lleno de vida. Los pasillos repletos de gente, las luces brillaban intensamente y el sonido de los escaparates que mostraban las últimas tendencias de moda competían con el bullicio de las conversaciones. Hazel caminaba sin rumbo fijo, sumida en sus pensamientos mientras sus ojos se deslizaban por las vitrinas de las tiendas. De vez en cuando, su mirada se posaba en una prenda o en un accesorio que le gustaba, pero rápidamente los dejaba atrás, como si nada pudiera realmente atraer su atención hoy. Hazel tenía una mirada pensativa, como si algo le faltara, algo que no lograba definir con claridad. “Solo un poco más de tiempo para mí”, pensó, sonriendo suavemente. El café que había tomado esa mañana ya no surtía efecto, y sentía el vacío habitual que aparecía cuando la rutina la había absorbido por completo. Pero algo en el aire parecía prometer que hoy sería diferente.

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10 months ago

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