La luz cae pero el brillo en su interior hace que todo de esperanza
Su sangre demoníaca arde con la intensidad del carmesí, otorgándole una presencia tan majestuosa como aterradora. Allí donde aparece, el miedo y el respeto se entrelazan, pues su nombre simboliza la fuerza absoluta, la determinación inquebrantable y un destino marcado por el fuego y las sombras.